Los jóvenes somos juzgados frecuentemente en términos del rol que jugaremos en el futuro en lugar de ser reconocidos por nuestra contribución al presente. Sin embargo, en los últimos años se ha dado lugar a una transición gradual en la manera en la que los adultos ven a los jóvenes y nuestra contribución a la sociedad. Los adultos en las organizaciones enfocadas en la juventud, gobiernos y público en general comienzan a ver a la juventud como miembros valiosos de sus comunidades.
La 33a Conferencia Scout Mundial en 1993 adoptó una Política de Participación de los jóvenes en la Toma de Decisiones. Esta política declara, como un principio básico que “el Movimiento Scout es un Movimiento de jóvenes, apoyado por los adultos; no es un Movimiento para los jóvenes manejado sólo por los adultos. Así, el Movimiento Scout ofrece el potencial para una comunidad de aprendizaje de jóvenes y adultos, trabajando juntos en una asociación de entusiasmo y experiencia”.
Fuente: Red Interamericana de Jóvenes, desde el principio.
Corría el año 2003 cuando en la Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica se gestaban importantes cambios que se habían propuesto diez años atrás en el movimiento scout mundial, dichos cambios tenían que ver con un proceso denominado “Participación Juvenil”, que contemplaba la incorporación de los miembros juveniles en las diferentes instancias de poder de nuestra Asociación.
Fruto de este proceso surge el Consejo Nacional de Jóvenes (CNJ), el cual sería el órgano político representativo de las y los jóvenes Guías y Scouts entre los 7 y los 35 años de edad. Este consejo estaría dividido en 9 consejos de 6 miembros cada uno, un consejo por cada región.
Ya para el 2005 los Foros Regionales de Jóvenes, que se realiza cada año dentro del marco de la Política de Participación Juvenil, adquieren más fama y por ende algunos Consejos Regionales (como Cartago y Alajuela) se ven fortalecidos gracias a que tienen a concejales eficientes y con ganas de trabajar por dichos órganos. Poco a poco las restantes regiones toman fuerza y el Consejo Nacional ya distingue una estructura un poco más solida.
Fuente: Pablo Morales
Para el año 2008 los esfuerzos realizados tanto a nivel regional como nacional devuelven la representatividad a los jóvenes, reconociéndose así quince representantes juveniles para la Asamblea Nacional Extraordinaria “Yancy Navarro Solís” quién por cierto fuera también miembro ejemplar de éste Consejo. El Consejo Nacional de Jóvenes trabaja hoy por fortalecer sus bases en las regiones y por garantizar que los espacios ya abiertos sean aprovechados de la mejor manera.